
Cuando Teseo se enteró de que cada nueve años mandaban a siete muchachas y a siete muchachos para que el moustro se los comiera quiso ir al laberinto para matarlo. Cuando Ariadna se enteró dijo:
- !No vayas, por favor!, te matará.
- Lo siento. Tengo que ir, es una injusticia que maten a tantos muchachos.
- Bueno, si vas te tienes que llevar un ovillo de lana para no perderte.
- Vale, me lo llevaré.
Al llegar Teseo sano y salvo, Ariadna le dió un abrazo porque Teseo había matado al toro y le dijo:
- ¿ Cómo has conseguido matarlo ?
- Sólo le dí un puñetazo y gracias a tu ovillo de hilo no me perdí.
Muy bien, Marta.
ResponderEliminarHola Marta, gracias por tu comentario.
ResponderEliminarYa veo que te va bien.
Hola Marta, Gracias por tu comentario.Tu blog me ha encantando.Un besito.
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